Por tercera vez llamó Yahveh a Samuel y él se levantó y se fue donde Elí diciendo: “aquí estoy porque me has llamado”. Comprendió entonces Elí que era Yahveh quien llamaba al niño, y dijo a Samuel: “vete y acuéstate, y si te llaman, dirás: Habla Yahveh, que tu siervo escucha.” Samuel se fue y se acostó en su sitio. Vino Yahveh, se acercó y lo llamó como las veces anteriores: “¡Samuel, Samuel!” Respondió Samuel. “Habla que tu siervo escucha!” (1 Samuel 3, 8-10)
Vocación de JeremíasEntonces me fue dirigida la palabra de Yahveh en estos términos: “Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí.” Yo dije: “¡Ah señor Yahveh! Mira que no se expresarme, que soy un muchacho”. Y me dijo Yahveh: No digas: “soy un muchacho”, pues a dondequiera que yo te envíe irás, y todo lo que te mande dirás. No les tengas miedo, que contigo estoy yo para salvarte – oráculo de Yahveh-. (Jeremías 1, 4 – 8)
Vocación de los primeros discípulos
Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: “¿Qué buscan? “Ellos le respondieron: “Rabbi -que quiere decir, Maestro- ¿dónde vives?” Les Respondió: “Vengan y lo verán”. Fueron, pues, vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima. (Juan 1,38-39)
Mi vocación, el diálogo de Dios conmigo
Algunas preguntas para ayudar en tu oración:
¿Qué texto te identifica más y por qué?
¿Has sentido alguna vez que Dios te llama para una misión?
Recuerda las formas en que Jesús te ha llamado ¿Cómo han sido tus respuestas?
Según los textos, generalmente ¿para qué llama Dios?
¿Para qué te llama a ti?
¿Cómo responden los que Dios llama?
¿Cómo respondes tú al llamado?